El ecosistema financiero digital en Argentina atraviesa una etapa de madurez acelerada: mayor bancarización, crecimiento de fintechs, onboarding 100% remoto y expansión del crédito digital.
Sin embargo, esta digitalización también elevó la superficie de ataque. La suplantación de identidad —especialmente en procesos de alta de cuentas y otorgamiento de crédito— se convirtió en uno de los vectores de fraude más relevantes en términos de pérdida económica y exposición regulatoria.
Hoy el desafío no es solo detectar fraude, sino hacerlo sin destruir la conversión.
La suplantación de identidad ya no se limita al uso de un DNI robado. En el contexto actual incluye:
El problema estructural es que muchos de los datos utilizados son verídicos.
El documento puede pasar validaciones básicas.
El rostro puede coincidir con la foto.
El fraude ocurre porque el sistema evalúa señales aisladas, no el contexto completo del riesgo.
En muchos procesos de onboarding digital se valida:
Pero cuando el flujo es rígido (mismo proceso para todos los usuarios), aparecen dos problemas:
En Argentina, donde el usuario digital es informado y sensible a la fricción, un proceso lento o excesivo puede generar abandono inmediato.
Aquí surge el concepto clave.
La fricción inteligente parte de un principio técnico:
No todos los usuarios presentan el mismo nivel de riesgo.
En lugar de aplicar múltiples validaciones a todos, el sistema:
En la práctica, esto significa que aproximadamente el 90–95% de usuarios legítimos atraviesan un flujo ágil, mientras que el 5–10% con señales atípicas recibe validaciones adicionales.
Un modelo de riesgo moderno no se basa solo en documento y rostro. Analiza múltiples capas:
Cuando el sistema detecta inconsistencias, puede:
Plataformas especializadas como Truora permiten construir flujos de onboarding dinámicos donde:
Este enfoque reduce:
Y mantiene la conversión en niveles competitivos.
En Argentina, además del impacto financiero, el fraude por suplantación implica:
La discusión ya no es si validar más o menos, sino validar mejor.
Los modelos estáticos quedaron obsoletos frente a ataques dinámicos.
La ventaja competitiva está en la capacidad de adaptar el nivel de fricción según el riesgo real.
Previene la suplantación de identidad desde el onboarding. Descubre cómo Truora puede ayudarte.